La Psiconeuroimmunologia (PNI) es un campo científico interdisciplinario que estudia la relación entre los procesos psicológicos y los sistemas nervioso, digestivo e inmunitario, así como sus efectos sobre la salud. Podemos afirmar que la PNI es la máxima expresión de la medicina integrativa más científica y actualizada hoy en día.
La PNI se fundamenta en una visión integradora y natural, y aborda las patologías desde el ORIGEN, estudiando la relación y las interacciones entre los sistemas digestivo, inmune (defensas), nervioso y endocrino (hormonas), encontrando y tratando la causa del problema en vez de solo paliar los síntomas.
Mediante una historia clínica muy detallada, analíticas (sangre, heces, orina, microbiota), y poniendo especial atención a los síntomas y particularidades de cada caso desde la primera visita, se diseña un tratamiento personalizado. A partir de aquí, se trabaja con nutrición, suplementación natural y cambio de hábitos para recuperar el equilibrio entre nuestro cuerpo y nuestra mente.
Si tienes digestiones complicadas, alteraciones hormonales, fatiga, problemas de piel, migrañas, etc., o bien si no encuentras soluciones en tus problemas de salud, y la medicina convencional no funciona para ti, la PNI te puede ayudar.
Está claro que esta disciplina nos ayuda a entender mejor la relación entre la salud y la enfermedad. Y sobre todo, como podemos mejorar nuestro bienestar a través de hábitos saludables.
Algunos de los beneficios de la PNI son:
Nos permite conocer los mecanismos biológicos que se activan en situaciones de estrés, ansiedad depresión y otras emociones negativas. Puesto que estas afectan a nuestro sistema inmune y endocrino.
Enseña a cuidar nuestra alimentación, nuestro sueño, cronobiología, ejercicio físico y nuestro entorno social. Porque todos estos factores nos influyen en nuestra salud física y mental.
Nos ayuda a prevenir y tratar diferentes enfermedades, tanto agudas como crónicas. Estas pueden tener un componente psicosomático o inflamatorio, como las alergias, las infecciones, las enfermedades autoinmunes, las enfermedades cardiovasculares o el cáncer.
El objetivo principal de la PNI es mejorar la calidad de vida de la persona, tratándola, no solo desde el síntoma, sino buscando el origen de su disfunción a través de su historia clínica.
La PNI es apropiada y eficaz para el tratamiento de las siguientes patologías:
Disbiosi intestinal, SIBO, digestiones pesadas, reflujo, hernias de hiato, infeccion por Helicobacter Pylori, gases, hinchazón, diarrea y estreñimiento.
Alergias, alteraciones de la piel, eccemas, piel atópica, dermatitis, acné.
Dolor de cabeza, migraña, vértigos, insomnio, estrés y ansiedad, fatiga crónica, dolor generalizado.
Dolor articular, hernias discales, dolor muscular, dolor crónico, sobrecargas, lesiones recurrentes.
Dolor menstrual, síndrome premenstrual, síndrome de ovarios poliquísticos, candidias vaginal.
Infecciones recurrentes, otitis, bronquitis, rinitis.
Debilitamiento del sistema inmune.

La sesión se inicia con una exhaustiva y detallada historia clínica. La primera visita tiene una duración aproximada de 90 minutos. Hay que recopilar el máximo de información de la película de la vida de cada paciente, para entender y saber buscar el origen real de las disfunciones que se sufren.

Complementamos la información obtenida con las diferentes pruebas diagnósticas que tenemos o pediremos (analítica sangre/heces, test microbiota intestinal, informes médicos, etc.). Si hace falta, haremos también una exploración física, para dibujar el escenario lo más completo posible.

Una vez obtenida toda la información, propondremos un plan de tratamiento, el cual puede incluir: cambios de hábitos de vida (alimentación, ejercicio físico, higiene del sueño, etc.) y suplementación natural específica a cada caso.
El intestino comprende el 80% de nuestro Sistema Inmunitario Innato de Mucosas, de forma que los alimentos que comemos, como los absorbemos y del tipo de microbiota intestinal que tengamos, determinarán no solo nuestra salud digestiva, sino también nuestra salud inmunitaria y general de nuestro cuerpo.
Además, a nivel intestinal fabricamos muchos neurotransmisores como la serotonina, conocida como la hormona de la felicidad. Por lo tanto, una buena salud intestinal también será clave por nuestro estado psicológico.
Actualmente ya disponemos de muchísima evidencia científica, sobre la
importancia de este eje, el cual nos comunica de manera bidireccional el intestino y el cerebro, por medio de diferentes vías neurológicas: nervio vago, neuronas espinales aferentes, citocinas, hormonas intestinales y moléculas de señalización de la microbiota intestinal. Un estrés crónico, nos puede afectar a nivel digestivo; y una disbiosi intestinal, nos puede afectar a nivel anímico/psicológico.
Es el conjunto de bacterias y microorganismos intestinales, y ya se consideran como un órgano o sistema diferenciado, y juega un papel clave en la función de la inmunidad, digestión, metabolismo, inflamación y crecimiento celular. Así pues, la calidad de nuestro sistema inmunitario dependerá de la calidad y equilibrio de nuestras bacterias intestinales y de nuestra microbiota, y por tanto de nuestra alimentación.
Hoy en día ya es conocido por todos, la relación que hay entre el estrés y el desarrollo de todo tipo de trastornos: gastrointestinales, inmunitarios, cardiovasculares, etc. Un estrés agudo puede ser fisiológico, pero el estrés crónico y ritmo de vida acelerado tanto habitual hoy en día en nuestra sociedad, tienen un impacto metabólico e inflamatorio en nuestro organismo (se fabrican citocinas y generamos inflamación de bajo grado). Y la inflamación crónica incrementa el riesgo de sufrir todo tipo de enfermedades.